La motivación y los factores que afectan al alumnado💪👩‍🏫

La motivación es un aspecto clave para facilitar el aprendizaje. Para poder alcanzar buenos resultados académicos el alumno deberá tener motivación y habilidad. La motivación que el alumno tenga influye en las intenciones, metas, percepciones y creencias del alumno.

Dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje, la motivación es una de las dimensiones que más le afectan. Es por ello por lo que resulta imprescindible atender en conjunto a todos los factores incluyentes.

Factores que afectan a la motivación

Según Díaz Barriga y Hernández (2002), para trabajar la motivación en el proceso de enseñanza aprendizaje hay que tener en cuenta todas las dimensiones que la condicionan y la afectan: el alumno mismo, el profesor, el contexto (social, familiar, educativo…) o factores instruccionales. 

Alumno como factor

El alumno en sí mismo es un factor determinante en la dimensión de la motivación. En primer lugar, factores relacionados con el alumno pueden incluir las metas que se propone el alumno en relación con su aprendizaje y sus resultados académicos, lo que el individuo se esfuerza por alcanzar y se define en términos de discrepancia entre la situación actual (donde estoy, lo que tengo) y la ideal (donde quiero estar, lo que quiero lograr) (Díaz Barriga y Hernández, 2002).

Siguiendo esta línea, la autopercepción del alumno sobre sus capacidades, habilidades y conocimientos es conveniente que se encuentre alineada con su situación real y su objetivo propuesto (en la representación gráfica, el eje profundo de la motivación, frente al superficial o autopercibido).

La práctica educativa puede llevar tanto a situaciones de éxito como de fracaso, y las herramientas disponibles para poder afrontar esas situaciones tendrán repercusiones en el nivel de motivación.

Docente como factor influyente en la motivación

El docente es la figura clave, un elemento esencial para conseguir que la influencia sea real y efectiva lo constituye el tipo relación y de comunicación que va creando con sus alumnos. En este sentido, entra en las responsabilidades básicas del docente orientar adecuadamente al alumnado para el estudio y el aprendizaje.

Aunque cada docente tiene su propia estructura de la personalidad y su estilo psicopedagógico único, hay algunas actitudes comunes que sirven para lograr que el alumnado sienta más interés en la materia y motivación para avanzar en su estudio, tanto para llegar a una meta, como para encontrar y mantener la energía necesaria para seguir y profundizar en su conocimiento.

Contexto como factor que afecta a la motivación

No se puede entender la escuela sin atender al entorno en el que se encuentra, los valores y prácticas de la comunidad educativa, el proyecto de centro o el clima del aula. Por otro lado, tampoco sin atender en lugar donde se encuentra inmerso. La familia (como un factor determinante en la educación de los alumnos), al escoger el centro donde sus hijos estudiarán, también habrá atendido a aspectos recogidos en el proyecto de centro y habrá decidido que sus líneas de actuación estén en consonancia con sus creencias, principios y valores.

La motivación es una característica del ser humano en unión con un tiempo y espacio dados, por ello el contexto sociocultural donde se desarrolla el proceso de enseñanza-aprendizaje es condición necesaria para entender la motivación como un  proceso de interacción con el entorno (Alfaro Valverde y Chavarría, 2002). Las diferencias socioculturales se pueden observar en las discrepancias entre los modelos educativos de los países asiáticos frente a los occidentales. 

Factor instruccional

Los factores instruccionales hacen referencia a la aplicación de las teorías de la motivación en el diseño de la práctica educativa y su evaluación. 

Referencias bibliográficas

Alfaro Valverde, A. y Chavarría, G. (2002). La motivación: una actividad inicial o un proceso permanente. Revista Pensamiento Actual, 3(4), 33-40. 

Díaz-Barriga, F. y Hernández, G. (2002). Estrategias docentes para un aprendizaje significativo. Una interpretación constructivista. McGraw Hill.

Huertas, J. A. (1997) Motivación: querer aprender. Aique.

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