Desarrollo emocional por etapas: educación secundaria (VOL. II)

La educación secundaria comprende desde los 12 años a los 16, edad que comprende el principio de la pubertad. La pubertad es un periodo de crecimiento físico, biológico, cognitivo, afectivo y social. Todos los cambios que tienen lugar en este periodo, están relacionados con la herencia, la nutrición, el ambiente… La pubertad puede ser entendida desde los cambios físico, biológicos, cognitivos, afectivo-moral y social. Estos cambios se producen en un período de tiempo distintos entre chicas y chicos. En los chicos uno o dos años más tarde. En la pubertad cambian la forma en la que decodifican las expresiones de los demás. Suelen interpretar la preocupación con el enfado, por ejemplo, si un adolescente observa a su madre que está preocupada, ellos entienden esa preocupación como un enfado. En definitiva, muchas emociones se malinterpretan. 

Emociones y adolescencia

Las emociones durante el periodo de pubertad se presentan como estados muy intensos. La adolescencia es el periodo que se caracteriza por las numerosas crisis emocionales debido a todos los cambios físicos, biológicos, cognitivos, afectivos y sociales. Es un periodo de búsqueda de uno mismo, búsqueda de la identidad personal.

Una de las preocupaciones que más problemática conlleva es la de pertenencia a un grupo, es una etapa donde tienen lugar las primeras conexiones estables con sus iguales, donde los intereses y gustos son la base para establecer relaciones. Es un periodo donde hay un distanciamiento con el que había sido su primer núcleo de socialización: la familia. Bisquerra (2011) afirma que, teniendo en cuenta situaciones como “los retos de la escuela, con el progresivo aumento de exigencia, los efectos de la pubertad, los aspectos sexuales (atracción, identidad sexual, impulsividad, etc., hacen que en estas edades se viven emociones muy intensas que, a veces, pueden inducir a comportamientos inmaduros o incluso de riesgo” (p. 53). 

Cambios en la adolescencia

La etapa adolescente es un periodo que se caracteriza por su gran inestabilidad en el humor, sin causa aparente. Los sentimientos son derivados de la emotividad y la imaginación, entendiendo la imaginación como un “soñar despierto”. Según Bisquerra (2000) defiende el gran cambio que experimentan las emociones frente a etapas pasadas, “en la adolescencia se reconoce la distinción entre las emociones que uno experimenta en un momento dado y las emociones de otras personas en ese mismo momento. También se reconocen las reglas que rigen la expresión de las emociones (p 80).

Se reorganiza el mundo sentimental, los sentimientos como el amor propio, cariño filial… adquieren nuevas formas de expresión y aparecen otros como el amor, el odio, el desprecio, la nostalgia y la admiración. La etapa  de la pubertad se caracteriza por la prevalencia que las emociones negativas tiene frente a las positivas, “las emociones negativas prevalecen frente a las positivas, la adolescencia se caracteriza por un aumento en la expresión de emociones negativas; disminución en la expresión de emociones positivas, una disminución en la satisfacción vital; una disminución en la autoestima, sobre todo entre los 12 y los 16 años, y en muchos casos hasta los 18 e incluso pasados los veinte” (Bisquerra, 2011, p 54).

La afectividad se vuelve más reservada y más íntima, poniendo grandes barreras con el primer núcleo social: la familia. En esta etapa se presencia un rechazo a la autoridad (familia, profesores… En definitiva, adultos). La importancia del amor está vinculada al desarrollo del instinto sexual. El marco de referencia pasa de ser la familia a los amigos o grupos de iguales, la amistad se vuelve selectiva, recelosa y exclusiva. Los grupos de iguales favorecen la madurez social y ayuda a completar la adaptación e integración social.